En este día hay dos cosas típicas: la primera de ellas es regalar con El Periódico una bandera de Aragón, y la segunda comprar un libro y ya de paso, como detalle un clavel.
El buen tiempo acompañó a esta festividad, por ello, el Paseo de la Idependencia se aborrotó de personas paseando entre los puestos de las diversas librerías, aunque algunos más listos optaron por tomar una cervecita en las terrazas de los bares.
A lo largo del paseo se pusieron muchos puestos donde se podían encontrar diversas obras literarias, desde cómics hasta los libros más vendidos. En definitiva, el agosto de las librearías se hizo en abril.

Una de las librearías que participaron en la Feria del Libro
Personas mirando libros en uno de los puestos
El Paseo de la Idenpendencia abarrotado de gente


