En pleno centro de Zaragoza faltan contenedores que puedan acoger todos los desperdicios que se generan en los establecimientos y hogares.
En algunas de las calles céntricas sólo existe un cubo de basura para demasiados usuarios, lo que origina que los desperdicios se amontonen en el suelo, lo que crea insalubridad y un efecto visual bastante negativo.
El Ayuntamiento sólo pone un servicio de recogida de cartones los miércoles y los viernes, obligando así a los comerciantes a guardar en sus locales los desperdicios. De esta manera se pone barreras al reciclaje ya que muchos de los usuarios optan por no reciclar.

Numerosos cartones amontonados en el suelo

Basuras apoyadas contra la pared y esparcidas por el suelo. La imagen de la calle es muy negativa
